Es claro que el aprendizaje tanto en el mundo universitario como en la empresa, tiene que darse gradual, de lo simple a lo complejo.
Dentro de las empresas, el aprendizaje por competencias se da en forma más natural que dentro de las universidades, porque dentro de las empresas el aprendizaje se tiene que demostrar con hechos concretos. En las universidades se juzgan más los conocimientos y menos las capacidades.
Sin embargo, no en todas las empresas el aprendizaje se cultiva como elemento clave.
Por ejemplo, hay muchos vendedores que ofrecen sus productos de una manera espectacular y de una forma superior a sus competidores, pero no dominan su propia tecnología de vender. Esos valiosos elementos no saben enseñar, no crean escuela y por ende la ventaja de que lo saben es personal y pronto se esfuma.
Algunos centros de estudios proclaman seguir un sistema de enseñanza basado en competencias. Sin embargo, al asomarnos a tal sistema, con frecuencia vemos que esas competencias todavía no lo son, pues todavía no aumentan la capacidad de servir.
Por ejemplo, si dentro de una universidad un alumno demuestra que ya sabe resolver una ecuación de segundo grado se piensa que se evalúa por competencias. Pero esa competencia no significa nada en el mundo de trabajo.
Es claro que el aprendizaje tanto en el mundo universitario como en la empresa, tiene que darse gradual, de lo simple a lo complejo y que así como una persona va pasando sus grados escolares, así también dentro de la empresa una persona va aprendiendo competencias gradualmente. Primero aprende a medir, luego a juzgar, luego a desarmar, luego a reparar, luego a economizar, luego a eliminar, luego a diseñar, luego a aumentar valor, luego a patentar, luego pasará de una operación, a un proceso, a un sistema y a demás.
Sin embargo, todas estas competencias se encuentran bien integradas a tareas útiles, definidas, necesarias para alguien, sosteniendo la lógica del servicio y del producto. En cambio, dentro de la universidad, el quehacer que puede realizar un recién egresado se pierde en generalidades, la capacidad del alumno no se comprueba y tenemos que deducir por su futura competencia. Si yo sé calcular cuanto tengo que caminar para llegar a mi casa, eso es una competencia real, pero solo aplicable a algunos ámbitos.
miércoles, 9 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario